Tras haber hecho un profundo diagnóstico de nuestra sociedad actual y haber trabajado en sus principales características, el sábado pasado decidimos empezar a mirar un poco nuestro interior. Ante una sociedad que fomenta el individualismo, el éxtio personal, la necesidad de reconocimiento y la búsqueda constante de la satisfacción propia, empezamos a preguntarnos ¿Cuán posmodernos somos? ¿Cómo afectan estas características en nuestra relación con Dios? Tal vez reducimos esa relación a un centro egocéntrico en donde simplemente nos preocupamos por nosotros mismos...¿que características sentimos que tenemos para trabajar más en nuestras vidas?
Nos animamos a compartir, nos animamos a exteriorizar esas cosas que muchas veces preferimos guardarnos para nosotros. Sin embargo, no nos quedamos con eso, en oración pudimos acudir a Dios, conversar con él, contarle aquello que nos carga pero siempre sabiendo que así como la pelota va, tambien rebota y siempre vuelve para nosotros. Cuán importante es poder trabajar, entrenar y ejercitar para poder ir puliendo aquellas manchas de nuestro "jarrón". Cuán importante es poder buscar a Dios en todos los días de nuestras vidas vivenciando un modelo SUPER contracultural, aquel modelo que Jesús nos vino a enseñar.
Te compartimos un video que vimos en los grupos y te hacemos la siguiente pregunta: ¿Estás preparado para otra respuesta?
No hay comentarios:
Publicar un comentario